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Patrimonio Histórico


Casco urbano

Segura de la Sierra encierra en sus calles numerosos rincones que conservan la misma fisonomía de tiempos pasados. En la Baja Edad Media el urbanismo orgánico cristiano acabó fusionándose con el musulmán, como evidencia por ejemplo la estructura de la calle Caballeros Santiaguistas, sinuosa, estrecha, empinada, sorpresiva, con blanqueadas casas vernáculas de escasa altura, con huecos pequeños, desiguales y asimétricos, cubiertas a dos aguas con teja árabe.

El centro histórico de Segura de la Sierra fue declarado Bien de Interés Cultural en 1972.

Castillo

Segura, "fundada sobre peña viva", se convirtió en el principal centro musulmán de la comarca, como acreditan hitos tales como su majestuosa fortaleza, con barbacana y cercas exteriores, o varios castillos y atalayas de su entorno. Antes de cumplirse la mitad del siglo XIII Segura fue conquistada por las huestes cristianas. En el castillo se construyó una enorme torre del homenaje, de base cuadrada, con dos salas y azotea almenada, que acentuó el carácter imponente de la fortaleza. El alcázar tiene patio de armas con aljibe, baños y cocinas, una especie de tribuna, la capilla de santa Ana y los restos de lo que pudiera ser un almacén, además de tres torres.

La capilla está adosada a una torre antes con acceso directo a ella, es de nave rectangular rematada por un ábside semicircular y cubierta a dos aguas, su estilo es mudéjar, y se construyó en el siglo XIII.

En 1962 fue declarado Bien de Interés Cultural.

Iglesia de Santa María del Collado

La iglesia parroquial de Segura de la Sierra se construyó en el siglo XVI sobre el solar del viejo templo románico. Las tropas napoleónicas, en su huida a Francia, la incendiaron y fue restaurada entre 1814 y 1817 por el arquitecto Sebastián de Azcuaga.

Su única nave es rectangular, su techumbre es abovedada aunque algo plana y una cornisa recorre todo su interior, que es de mampostería revocada y encalada. A los pies presenta testero mixtilíneo con ojo de buey.

Tres capillas jalonan su planta. La próxima al Evangelio se abre con arco de medio punto, se cubre con medio cañón y le da luz un ventanal abocinado; en ella se custodian imágenes de talla policromada cuyas iconografías se corresponden con el Santo Entierro -un Cristo Yacente atribuido a Gregorio Hernández-, San José, la Virgen Dolorosa y la Inmaculada. La capilla del lado de la Epístola, también renacentista, tiene una estructura similar y su arco de acceso es de sillería. Por último, la capilla de la Virgen de la Peña presenta la peculiaridad del escudo en la clave del arco de medio punto y, en el centro y sobre un pilarillo de ladrillo, cobija una pieza de gran valor artístico, la Virgen de la Peña con el Niño en brazos, una escultura gótica del siglo XIV, de línea ondulatoria, en alabastro, originariamente policromada, procedente del monasterio del mismo nombre.

En el exterior destaca su torre, construida con mampostería concertada y esquinas de sillería dispuestas a soga y tizón. De planta cuadrangular, presenta un primer cuerpo con aspilleras y un segundo cuerpo para campanas, cubierto con una pirámide octogonal sobre la que va una cruz de hierro forjado. Las dos portadas abren con arco de medio punto sobre impostas y una de ellas presenta escudo en la clave del arco con cartela apergaminada y cruz de Santiago, mientras que en la otra se exhiben un querubín en la clave y figuras alegóricas en las enjutas.

Fuente Imperial

Un monumento que refleja la transición entre el Gótico y el Renacimiento es la fuente imperial, construida frente a la iglesia en 1517. Presenta un gran frontis dividido en tres calles que separan columnas jónicas y adornan, en sus extremos, aletones roleados. La calle central exhibe un gran escudo enmarcado por una moldura en caveto con las armas de Carlos V sobre águila alada bicéfala; en los laterales se muestran otros escudos laureados. La coronan gárgolas con jarrones a los extremos y recorre la zona alta una crestería.

Arco de Cavalcavia

A lo largo del siglo XVI se ejecutaron en Segura obras renacentistas de calidad como el arco de Cavalcavia, que abre la calle de Caballeros Santiaguistas. Es de buena sillería, presenta bóveda de medio cañón sobre cornisa y luce escudo oval sobre cartelas apergaminadas.

Casa de Jorge Manrique

Entre la arquitectura civil del siglo XVI destaca la llamada Casa de Jorge Manrique, muy restaurada, en cuya fachada se observa un arco de medio punto decorado con motivos vegetales, flanqueado por pilastras cajeadas y complementado por pequeñas columnas jónicas. Tras una cornisa, en la zona alta, se labró en piedra el escudo nobiliario de armas de los Figueroa con la cruz de Santiago.

Ayuntamiento

Otro paradigma renacentista es el Ayuntamiento, antigua Casa de la Compañía de Jesús, que abre con un arco adintelado de claves resaltadas al que flanquean pilastras cajeadas y columnas dóricas. El segundo cuerpo lo embellece un balcón corrido, un frontón triangular decorado con tacos y escudos ovales nobiliarios con cascos plumados. En el interior el espacio más interesante es el propio zaguán, con una arcada transversal de dos vanos desiguales, uno de los cuales cobija el arranque de la escalera.

Puerta Nueva

La Puerta Nueva está compuesta por arco carpanel, bóveda de medio cañón muy rebajada, adarve almenado y torre de planta rectangular. Conjuntamente con el ayuntamiento conforma uno de los símbolos más valiosos de la arquitectura segureña.

Puerta Catena

La Puerta Catena, de origen árabe, está construida con mampostería, ladrillo y tapial. Presenta base cuadrangular y arco apuntado, enmarcado por alfiz rehundido de planta.

Conjuntamente con la muralla urbana en 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural.

Baños árabes

Junto a la Puerta Catena se conservan unos baños árabes del siglo VIII, organizados en salas para "frigidarium", "tepidarium" y "caldarium" -fría, templada y caliente-, acotadas a los lados por doble arco de herradura y cubiertas con bóvedas de medio cañón con claraboyas. Fueron rehabilitados según las típicas actuaciones llevadas a cabo por Luis Berges, más imaginativas que rigurosamente afines con la construcción árabe.

Iglesia de los Jesuitas

La iglesia de los jesuitas, arruinada pero recientemente rehabilitada, también se construyó en el último cuarto del XVI. Tiene planta de cruz latina y su portada se sitúa a los pies. Presenta decoración renacentista, con arco de medio punto con relieves de apóstoles muy deteriorados en la enjutas, flanqueado por dos columnas exentas sobre pedestal, con capitel dórico. Termina con friso y frontón triángular con una pequeña hornacina y un escudo muy deteriorado. Sobre el conjunto, un ventanal con dintel, alféizar y jambas de piedra labrada. El crucero constaba de cuatro arcos de medio punto que descansan sobre entablamento y pilastras cajeadas y el presbiterio se cubría con bóveda de medio cañón. En el exterior, sus esquinas iban reforzadas a soga y tizón.

Mesón de Santo Domingo

Entre las edificaciones populares de la época renacentista figura el mesón de Santo Domingo, de mampostería encalada, formado por un bajo y dos cuerpos, con su típico balcón central adornado por columnas dóricas sobre dobles basamentos.

Otros monumentos

Conserva Segura de la Sierra una curiosa Plaza de Toros, del siglo XVIII, de planta rectangular. Otros monumentos de su término municipal, todos ellos declarados Bien de Interés Cultural, son la medieval Torre del Agua, la Cueva de la Diosa Madre y la Cueva del Guijarral.

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Ayuntamiento de Segura de la Sierra

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